Los teléfonos móviles se han introducido en nuestras vidas a
un paso tan acelerado que podemos afirmar, como ya vaticinan las Google Glass,
que en poco tiempo se convertirán en una extensión de nuestro propio cuerpo.
Para muchos es preferible olvidarse la cartera en casa que el móvil, mientras
que la odisea de quedarse sin batería es tal que ya existen todo tipo de
recursos tecnológicos para evitar dicha fatalidad. Hoy en día, el modo de uso
común que la mayoría de usuarios hacen de estos dispositivos está muy cerca de
lo que se entiende como nomofobia. El término que define la adicción al
teléfono
